MIRA QUE ERES CATASTROFISTA
A modo de realismo mágico literario o de caricatura gráfica acércate a este GAFE DESCOMUNAL y DESCRIBE diferentes situaciones especialmente desastrosas:
Desde el momento en que te vi supe que iba a sufrir. Algo gordo iba a pasar allí, junto a ti, alrededor tuyo. Era inevitable. ¡Tenías una pinta de catastrofista...! Supe que estando tú por allí por ejemplo, el suelo fácilmente, podría ponerse a temblar durante media hora y entonces todos íbamos a acabar sepultados por toneladas y toneladas de escombros.Como si dos gigantescas montañas nos convirtiesen en hormigas.
Las situaciones provocadas por los gafes son infinitud. ¿Imaginas alguna de ellas?



Lobo López dijo
Hará 7 u 8 años. Tenía que realizar un viaje para un tema preocupante relacionado con el estado de salud de uno de mis hijos. Días antes se me averió el vehículo y un familiar me prestó el suyo. La mañana del viaje fui a repostar gasolina, y creyendo que era de gasoil, llené el tanque. Por supuesto no arrancó, y mientras en la gasolinera lo vaciaban y lo rellenaban de gasolina; operación que me iban a cobrar. Fui a un teléfono público (a mi estrato social aún no había llegado el móvil) para avisar a casa de lo ocurrido. En el trayecto pierdo la cartera. Cosa que me percaté al ir a abonar la factura en la gasolinera, dónde me tuvieron que fiar el precio del gasoil, el vaciado y rellenado con una bomba del tanque, y la gasolina nueva.
Echando chispas fui al banco a avisar por el tema de la tarjeta. Y acto seguido a comisaría a denunciar la pérdida. Al llegar a la puerta me dirigí al guardia de la misma, para que me indicara dónde me tenía que dirigir. Y justo cuando comencé a explicarle, me percato que lo que tenía él en las manos, abierta y registrándola, ¡Era mi cartera! Se lo hago saber. Éste algo azorado, me la da, y se justifica diciendo que se la acababa de dejar un viejecito que se la había encontrado en el suelo por la zona de la gasolinera que yo la había perdido, y que estaba comprobando de a quién pertenecía. Tras comprobar que lo único que me faltaban eran 5000 ptas, de las antiguas, el guardia automáticamente me dijo que era normal, la habrían registrado y luego tirado, quedándose sólo con el dinero. Ante él me cercioré que tanto documentación, tarjetas, como otras diez mil que llevaba escondidas, convenientemente dobladitas entre la documentación, como tengo por costumbre cuando llevó mucho dinero encima; todo, todo lo había recuperado, cuando ya lo había dado todo por perdido. Me marché de allí pleno de júbilo, ante la mirada desconcertada del guardia tras descubrir las diez mil. Ahora, siempre me quedó la duda de quién realmente se quedó con las cinco mil.
Perdona por la extensión, pero creo que merecía la pena.
Saludos
22 Noviembre 2006 | 02:09 AM