REGALAME LOS OÍDOS CON TUS ALITERACIONES
Un lugar llamado Kindberg, es uno de los numerosos relatos de J. Cortázar.
Marcelo es un maduro viajante de comercio que recoge en la carretera a la autoestopista Lina. Hace frío, pero Cortázar no lo narra, sino que escuchamos con imágenes sonoras cómo la lluvia golpea el parabrisas, cómo la chimenea chisporrotea y cómo ambos sorben una cucharada de sopa caliente en un hotel de Kindberg.
En un lugar del cuento, el escritor argentino crea una escena en la que ambos personajes dialogan frente a frente, en torno a un plato de sopa. Cortázar nos lleva la cucharada de sopa a la boca, pero por los oídos; endulza los párrafos de "eses" para que el lector pueda escuchar cómo Lina sacia el hambre surgida de cunetas y autopistas:
.".. a saber por qué pero tan bonito ver que el flequillo de Lina se alza un poco y tiembla como el soplido devuelto por la mano y por el pan fuera a levantar el telón de un diminuto teatro, casi como desde ese momento Marcelo pudiera ver salir a escena los pensamientos de Lina, las imágenes y los recuerdos de Lina que sorbe su sopa sabrosa soplando siempre sonriendo".
REGÁLAME LOS OÍDOS CON TUS ALITERACIONES, quiere decir simplemente, que hagas el esfuerzo de expresar tus emociones e ideas, apoyándote en la sonoridad de alguna letra.
Con la estructura de cadena de comentarios, y usando aliteraciones permanentes de ssssssssss seguiremos sigilosamente las secuencias y vicisitudes de esta historia ....
Salí de casa sobre las siete, sí. Serían las siete. El sol, sólo había salido y sus rayos apenas calentaban. (sigue tú)


Sandra & Elena dijo
Supuse que si Susana saldría en seguida a buscarme, yo tendría que secar la sudadera solícitamente sosteniéndola sobre mis manos delante del secador, pues desgraciadamente mi secadora se habia estropeado
8 Febrero 2007 | 07:45 PM