LA PRIMERA VEZ QUE ... VI EL MAR
Dicen que para todo hay una primera vez. Y cómo impresiona. Qué miedos que le acechan a uno. Qué de inseguridades. Y a la vez qué emoción.
Como la primera vez que uno vio el mar. En mi caso fue ya con 11 años. Fui con los compañeros a la playa de Deva, en el País Vasco. Es, era, una playa con una suave pendiente. Vas entrando en el agua y cuesta que te cubra. Pero las olas son amplias y fuertes. Y su música intensa y permanente. Fue para mi una gran impresión. Una impresión y una ilusión que esperé durante mucho tiempo. Ahora puedo comparar el Cantábrico con el Mediterráneo y sé que aquellas aguas son mucho más frías. Pero de ese detalle ni me acuerdo. Solo recuerdo lo mucho que disfruté saltando aquellas olas.
¿Y cómo fue tu primera vez que viste el mar?






Elena dijo
Parece sorprendente pero un resfriado fue el que me llevó al mar.
Sí, mi madre, después de una experiencia parecida, decidió que el aroma del mar lo curaba todo y nos fuimos con mi padre y ella a la playa.
Recuerdo que tenía unos 7 años y era el invierno, el aire soplaba con fuerza en mí carita enrojezida por el frío y aún así, desde aquel momento me enamoré del mar...
Sentí que no quería separarme nunca de esa imagen, que no quería alejarme jamás de esa atmósfera rodeada de tranquilidad.
La experiencia de rozar mis manos diminutas con el agua helada siempre la recordaré, y después recuerdo que me quedé jugando con la arena, con cada granito, jugaba sin pensar en el tiempo que corría y ahora recuerdo todo esto y siento que el tiempo ha pasado demasiado rápido...
En el mar he aprendido a ser fuerte, a hacer amigos, a construir castillos de arena y a no llorar cuando las olas decidían derrumbarlos.
Junto al mar aprendí también a sentirme sola, a perderme en medio de mis pensamientos, a desconectar del mundo.
¡El mar es y creo que será siempre mi fiel maestro!
21 Febrero 2007 | 07:36 PM