ES FANTÁSTICO
No voy a descubrir ahora que uno de mis autores preferidos ha sido siempre Julio Cortázar. Ha estado conmigo en cantidad de situaciones docentes en las que, necesitado de algún texto llamativo, él me lo ha proporcionado. Y por eso, no es nada extraordinario que ahora que me dispongo a desplegar un abanico de situaciones fantásticas que pueden, perfectamente, invadir nuestra realidad cotidiana, vuelva a encontrarme con él.
Este vídeo recoge sus opiniones sobre lo que puede entenderse por fantástico. Hay otras definiciones y cada uno puede tener la suya. Pero si nos atenemos a lo que Cortázar explica, lo fantástico se entremezcla con la realidad y va tirando de ella. Se alía con la percepción subjetiva de las personas y permite que determinados imposibles se puedan vivir como reales gracias a la aportación de la inquietud psicológica que pueda tener el individuo.
No más preámbulos, déjate llevar por la intranquilidad psicológica, por tus presentimientos, por tus miedos, por tus angustias, por tus inquietudes... y pronto percibirás situaciones reales amenazadoras que alcanzan altos niveles de probabilidad de cumplirse.
Imagina que sientes preocupación por el tiempo que últimamente está haciendo, tienes decidido irte el fin de semana de excursión al campo con unos amigos a los que hace tiempo que no ves.Los partes meteorológicos no acaban de dar las noticias a tu gusto. A veces te asaltan determinadas ideas que no quieres tener en cuenta. Ideas de ríos desbordándose, árboles cayéndose, puentes que son arrastrados, coches que pierden el contacto con el asfalto y ...
Así que por fin en los titulares del lunes, ya pasado el fin de semana, esas premoniciones acaban siendo recogidas a toda plana. Tu inquietud generó la tragedia. Lo fantástico irrumpió en la realidad.




patricilla5 dijo
Siempre ocurre lo mismo, los mayores miedos (o los miedo recientes que más nos preocupan hoy en día y que mañana nos parecerán una estupidez) siempre acaban por cumplirse. La eterna ley de Murphy, tan recurrida y tan cierta, en la que "todo lo que puede salir mal, acaba saliendo mal".
A veces pensamos en cosas que ya teníamos olvidadas, recordamos personas a las que hace tiempo que no vemos, o empezamos a tener paranoias con cosas que no sabemos si son reales, y al final, acaba apareciendo esa persona, y esas paranoias se vuelven completamente ciertas. Es como que la realidad acaba sucumbiendo a la fantasía, y no tiene más remedio que participar en ella.
Es como los sueños que tenemos y se parecen a la realidad. Son tan parecidos a nuestra vida, a todo lo que nos rodea, que llega un momento en el que lo confundimos todo, y no sabemos si realmente han ocurrido las cosas que hemos divisado en sueños.
Qué es cierto y qué no. ¿Como sabemos que no somos un sueño de otro?
12 Mayo 2007 | 02:08 AM