|
Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.
Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.
Si tu acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.
Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.
Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.
No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.
José Ángel Valente
|
 |
¿Qué me dices de este poema? ¿Qué me dices de su amor, de su permanente diálogo con el otro, de su romanticismo?¿Qué sentido tienen esos "límites"?
servido por entrelilasyamapolasolvidado
12 comentarios
compártelo
alacant dijo
Bueno, expresa el amor juvenil, el ansia del descubrimiento del otro y ese lío que se organiza en la cabeza, dialéctica le llaman, entre la posesión y la renuncia de sí mismo. Saludos cordiales. De otra parte, es verdad, el otro/a es el límite o mucho más.... Sartre decía el infierno son los otros.
23 Mayo 2007 | 10:46 PM