VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS
Cesar Pavese toma, y de qué manera, conciencia del sentido de la vida. ¡Qué dramatismo tienen estos versos! Este cara a cara con la muerte parece querer servir para dar un verdadero sentido a la existencia. Este diálogo con uno mismo se vuelve universal. Lee despacio. Siente cada verdad en cada palabra y no vuelvas a mirarte nunca más en el espejo. Pero si a pesar de todo no sigues mi consejo y osas desafiar a quien siempre va a poderte, recuerda que ella tendrá tus ojos. Luego, callados, bajaremos al vacío. ¿Ya sientes esa fuerza que tira de ti, que quiere arrastrarte, la sientes? Si este poema no te ha conmovido será que eres una piedra.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos,
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un remordimiento
viejo o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito apagado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas hacia ti
en el espejo. Oh ansiada esperanza
ese día, también nosotros,
sabremos que eres la vida y la nada.
Para todos la muerte tiene una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como en el fondo del espejo
ver resurgir un rostro muerto,
como escuchar un labio mudo.
Callados bajaremos al vacío.
Aún así, si quieres conmoverte hasta las últimas consecuencias puedes arriesgarte a escuchar este recitado (en italiano):


Antonio dijo
La literatura es casi siempre una tabla de salvación, pero para algunos también es enfermedad; leer mucho aporta una clarividencia difícil de soportar en un mundo tan pragmático como el nuestro. Cesare Pavese no pudo soportarse y se suicidó empachado de literatura. Era algo previsible en alguien que escribió "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos".
Sin embargo, volvemos la página y leemos: "Es oscura la mañana que pasa / sin la luz de tus ojos".
Eso es la literatura: una de cal y otra de arena
28 Mayo 2007 | 10:57 PM