COLECCIONISMO
Hay todo tipo de colecciones imaginables. El otro día, oí, incluso, en la radio, que una persona coleccionaba vasos rotos. A mí me hubiese gustado coleccionar atardeceres pero ahora ya es tarde, con todos los que ya me he perdido. Y viviendo en Granollers ya ves no sé qué clase de atardeceres podría coleccionar aquí. Y para eso del coleccionismo hay que tener un determinado carácter. No todos valemos para un día y otro ir archivando objetos inútiles.
Mi propuesta es más sencilla. Sólo quiero que imaginemos posibles colecciones y sus utilidades.



Rosa Mª de Diego dijo
¿Qué tal una colección de sonrisas?
Las de nuestros hijos, todas tan sinceras y distintas cuando son pequeños ( yo aún guardo muchas mi nena solo tiene 10 años).
Las de nuestros amigos ante el reencuentro.
La de nuestros padres cuando buscamos un momento para compartir con ellos en nuestras tareas diarias.
La de nuestro alumno cuando algo le llega y su mirada se enciende.
Las de la persona que amamos tan distintas y tan necesarias.
Y esas que, por no esperadas, nos guardamos con cuidado: la del cobrador del autobús, la del conductor compañero de atasco que nos facilita el paso, la de la señora mayor a la que ayudamos a poner la compra en la bolsa, la del bebe que nos mira desde el carrito y que nos la obsequia por nuestra mueca,... TODAS . Sería una hermosa colección. Seguro que hay muchas más. Todos tenemos en nuestro recuerdo esa SONRISA con mayúsculas que nos pone emoción en los ojos y provoca OTRA en nuestros labios
5 Junio 2007 | 05:46 PM