LEO TRES SOMBREROS DE COPA, 13
Una doble escena. Primero Dionisio tiene que justificar su número circense. Luego suena el teléfono y ...
¿Y debuta usted también mañana con nosotros?
dionisio. (Enfadado.) Sí.
fanny. ¿Y qué hace usted?
dionisio. Nada.
fanny. ¿Nada?
dionisio. Muy poquito... Como empiezo ahora, pues claro..., ¿qué voy a hacer?
fanny. Pero algo hará usted... Dígamelo...
dionisio. Pero si es una tontería... Verá usted... Pues primero, va y toca la música un ratito... Así... ¡Parapapá, parapapá, parapapá...! Y entonces, entonces, voy yo, y salgo... y se calla la música... (Ya todo muy rápido y haciéndose un lío.) Y ya no hace parapá ni nada. Y yo voy, voy yo, salgo y hago ¡hoop...! Y hago ¡hoop...! Y en seguida me voy, y me meto dentro... Y ya se termina...
fanny. Es muy bonito...
dionisio. No vale nada...
fanny. ¿Y gusta su número?
dionisio. ¡Ah! Eso yo no lo sé...
fanny. Pero ¿le aplauden?
dionisio. Muy poco... Casi nada... Como está todo tan caro...
fanny. Eso es verdad... (Suena el timbre del teléfono.) ¿Un timbre? ¿El teléfono?
dionisio. Sí. Es un pobre...
fanny. ¿Un pobre? ¿Y cómo se llama?
dionisio. Nada. Los pobres no se llaman nada...
fanny. Pero ¿y qué quiere?
dionisio. Quiere que yo le dé pan. Pero yo no tengo pan, y por eso no puedo dárselo... ¿Usted tiene pan?
fanny. Voy a ver... (Mira en su bolso.) No. Hoy no tengo pan.
dionisio. Pues entonces, ¡anda y que se fastidie!
fanny. ¿Quiere usted que le diga que Dios le ampare?
dionisio. No. No se moleste. Yo se lo diré. (Con voz fuerte, desde la cama.) ¡Dios le ampare!
fanny. ¿Le habrá oído?
dionisio. Sí. Los pobres estos lo oyen todo.
El resto de escenas leídas:
Leo tres sombreros de copa, 1
Leo tres sombreros de copa, 2
Leo tres sombreros de copa, 3
Leo tres sombreros de copa, 4
Leo tres sombreros de copa, 5
Leo tres sombreros de copa, 6
Leo tres sombreros de copa, 7
Leo tres sombreros de copa, 8
Leo tres sombreros de copa, 9
Leo tres sombreros de copa, 10
Leo tres sombreros de copa, 11
Leo tres sombreros de copa, 12


Eva Paris dijo
Hola! Parece que Dionisio no se puede desprender de su fingido papel de artista, para sentirse más cercano a ese mundo nuevo que acaba de descubrir. Sin embargo, sigue quedando ridículo, como el numerito que dice que hace...
También resulta ridícula pero sobre todo cobarde su manera de actuar ante la llamada de teléfono, que le recuerda su próxima boda... Él esquiva la llamada, ni se enfrenta a ella ni a Fanny con la verdad.
Un saludo!
4 Octubre 2007 | 02:30 PM