LEO TRES SOMBREROS DE COPA, 18
Tras la acotación incial de este segundo acto se suceden diferentes conversaciones entre personajes secundarios.(He ido cambiando el color de las mismas). Las expresiones con las que se manifiestan, tan cargadas de irrealidad y arbitrariedad, (sin pies ni cabeza) nos evocan unas vidas sin sentido. Pero mejor dime tú tus impresiones...
sagra. (Hablando mientras baila.) ¿Y hace mucho tiempo que cazó usted esos conejos?
el cazador astuto. (Borracho, pero correcto siempre.) Sí, señorita. Hace quince días que los pesqué. Pero estoy siempre tan ocupado que no consigo tener ni cinco minutos libres para comérmelos... Siempre que pesco conejos, me pasa igual...
sagra. Yo, para trabajar, tengo un vestido parecido al suyo. Solamente que, en lugar de llevar colgados esos bichos, llevó plátanos. Hace más bonito...
el cazador astuto. Yo no consigo pescar nunca plátanos. Yo sólo consigo pescar conejos.
sagra. Pero ¿los conejos se cazan o se pescan?
el cazador astuto. (Más correcto que nunca.) Eso depende de la borrachera que tenga uno, señorita...
sagra. ¿Y no le molestan a usted para bailar?
el cazador astuto. Atrozmente, señorita. Con su permiso, voy a tirar uno al suelo...
(Desprende un conejo del cinturón y lo deja caer en el suelo.)
sagra. Encantada.
(Siguen bailando, y el sitio que ocupaban lo ocupan ahora el anciano militar y fanny.)
el anciano militar. Le aseguro, señorita, que jamás olvidaré esta noche tan encantadora. ¿No me dice usted nada?
fanny. Ya le he dicho que yo lo que quiero es que me regale usted una cruz...
el anciano militar. Pero es que estas cruces yo no las puedo regalar, caramba...
fanny. ¿Y para qué quiere usted tanta cruz?
el anciano militar. Las necesito yo, caramba.
fanny. Pues yo quiero que me regale usted una cruz...
el anciano militar. Es imposible, señorita. No tengo inconveniente en regalarle un sombrero, pero una cruz, no. También puedo regalarle un aparato de luz para el comedor...
fanny. Ande usted, tonto. Que tiene una cabeza que parece una mujer bañándose...
el anciano militar. ¡Oh, qué repajolera gracia tiene usted, linda señorita...!
(Como durante todo el diálogo han estado bailando, ahora el anciano militar tropieza con el conejo que tiró el cazador y de un puntapié, lo manda debajo de la cama.)
fanny. ¿Eh? ¿Qué es eso?
el anciano militar. No, nada. ¡El gato!
(Y siguen bailando, hasta desaparecer por la izquierda.)
madame olga. ¡Oh! ¡Yo soy una gran artista! Me he exhibido en todos los circos de todas las ciudades... Junto al viejo oso, junto a la cabra triste, junto a los niños descoyuntados... Great atraction! ¡Yo soy una grande artista...!
el guapo muchacho. Sí, señor... Pero ¿por qué no se afeita usted la barba?
madame olga. Mi marido, monsieur Durand, no me lo hubiese consentido nunca... Mi marido era un hombre muy bueno, pero de ideas antiguas... ¡Él no pudo resistir nunca a esas mujeres que se depilan las cejas y se afeitan el cogote...! Siempre lo decía el pobre: «¡Esas mujeres que se afeitan me parecen hombres!»
el guapo muchacho. Sí, señor... Pero por lo menos se podía usted teñir de rubio... ¡Donde esté una mujer con una buena barba rubia...!
madame olga. ¡Oh! Mi marido, monsieur Durand, tampoco lo habría consentido. A él sólo le gustaban las bellas mujeres con barba negra... Tipo español, ¿no? ¡Andalusa! ¡Gitana! ¡Viva tu padrrre! Dame otra copa.
el guapo muchacho. ¿Y su marido también era artista?
madame olga. ¡Oh, él tuvo una gran suerte...! Tenía cabeza de vaca y cola de cocodrilo... Ganó una fortuna... Pero ¿y esa copa?
el guapo muchacho. (Volcando la botella, que ya está vacía.) No hay más.
madame olga. (Levantándose.) Entonces vamos por otra botella...
el guapo muchacho. (Galante.) ¿Me da usted el brazo, patitas de bailaora?
madame olga. Encantada.
(Y, del brazo, hacen mutis por la izquierda.)
dionisio. (Bailando con paula.) Señorita... Yo necesito saber por qué estoy yo borracho...
paula. Usted no está borracho, Toninini...
(Dejan de bailar.)
dionisio. Yo necesito saber por qué me llama usted a mí Toninini...
paula. ¿No hemos quedado en que yo le llame a usted Toninini? Es muy divertido ese nombre, ¿verdad?
dionisio. Oui.
paula. ¿Por qué dice usted oui?
dionisio. Señorita..., también yo quisiera saber por qué digo oui... Yo tengo mucho miedo, señorita...
paula. ¡Es usted un chico maravilloso!
dionisio. ¡Pues usted tampoco es manca, señorita!
paula. ¡Qué cosas tan especiales dice usted...!
dionisio. ¡Pues usted tampoco se chupa el dedo...!
el odioso señor. (Acercándose a dionisio.) ¿Está usted cansado?
dionisio. ¿Yo?
el odioso señor. ¿Me permite usted dar una vuelta con esta señorita?
paula. (Grosera.) ¡No!
el odioso señor. Yo soy el señor más rico de toda la provincia... ¡Mis campos están llenos de trigo!
paula. ¡No! ¡No y no!
(Y se marcha por la puerta de la izquierda. dionisio se sienta en el sofá, medio dormido. Y el señor se va detrás de paula.)
el cazador astuto. (Siempre bailando.) Señorita... ¿me permite usted que tire otro conejo al suelo?
sagra. Encantada, caballero.
el cazador astuto. (Tirándolo esta vez debajo de la cama.) Muchas gracias, señorita.
(Y también se van bailando por la izquierda. Ya en la habitación sólo han quedado buby, en la cama, y dionisio, que habla sobre la música del disco que sigue girando dentro.)
dionisio. Yo estoy borracho... Yo no quiero beber... Mi cabeza zumba... Todo da vueltas a mi alrededor... ¡Pero soy feliz! ¡Yo nunca he sido tan feliz...! Yo soy el caballo blanco del gran Circo Principal! (Se levanta y da unos pasos haciendo el caballo.) Pero mañana... mañana. (De pronto, fijándose en buby.) ¿Tú tienes algo interesante que hacer mañana...? Yo, sí... ¡Yo voy a una fiesta! ¡A una gran fiesta con flores, con música, con niñas vestidas de blanco..., con viejas vestidas de negro...! Con monaguillos..., con muchos monaguillos... ¡Con un millón de monaguillos! (Debajo de la cama suena una voz de hombre, que canta «Marcial, tú eres el más grande...» dionisio se agacha, levanta la colcha y dice, mirando debajo de la cama.) ¡Caballero, haga el favor de salir de ahí! (Y el alegre explorador sale, muy serio, con una botella en la mano, y se va por la lateral izquierda.) Y luego, un tren... Y un beso... Y una lágrima de felicidad... ¡Y un hogar! ¡Y un gato! ¡Y un niño...! Y luego, otro gato... Y otro niño... ¡Y un niño...! Y otro niño... ¡Yo no quiero emborracharme...! ¡Yo la quiero...! (Se para frente al armario. Escucha. Lo abre y les dice a trudy y a el romántico enamorado, que están dentro haciéndose el amor.) ¡Hagan el favor de salir de ahí! (Y la pareja de enamorados salen cogidos del brazo y se van, muy amartelados, por la izquierda, deshojando una margarita.) ¡Yo necesito saber por qué hay tanta gente en mi habitación! ¡Yo quiero que me digan por qué está este señor negro acostado en mi cama! ¡Yo no sé por qué ha entrado el negro aquí ni por qué ha entrado la mujer barbuda...!
paula. (Dentro.) ¡Dionisio! (Sale.) ¡Toninini! (Y va hacia él.) ¿Qué hace usted?
dionisio. (Transición, y en voz baja.) Estaba aquí hablando con este amigo... Yo no soy Toninini ni soy ese niño muerto... Yo no la conozco a usted... Yo no conozco a nadie... (Muy serio.) ¡Adiós, buenas noches!
(Y se va por la izquierda.)
paula. (Intentando detenerle.) ¡Venga usted! ¡Dionisio!
(Pero buby se ha levantado y se interpone ante la puerta cerrando el paso a paula. Ha cambiado completamente de expresión y habla a paula en tono apremiante.)
buby. ¿Algo?
paula. (Disgustada.) ¡Oh, Buby...!
buby. (Más enérgico.) ¿Algo?
paula. Él es un compañero... ¡Él trabajará con nosotros...!
buby. ¿Y qué importa eso? ¡Ya lo sé! Pero los compañeros también a veces tienen dinero... (En voz baja.) Y nosotros necesitamos el dinero esta misma noche... Tú lo sabes... Debemos todo... ¡Es necesario ese dinero, Paula...! ¡Si no, todo está perdido...!
paula. Pero él es un compañero... Ha sido una mala suerte... Debes comprenderlo, Buby...
(Se sienta. Y buby también. Pequeña pausa.)

share your files at box.net
El resto de escenas leídas:
Leo tres sombreros de copa, 1
Leo tres sombreros de copa, 2
Leo tres sombreros de copa, 3
Leo tres sombreros de copa, 4
Leo tres sombreros de copa, 5
Leo tres sombreros de copa, 6
Leo tres sombreros de copa, 7
Leo tres sombreros de copa, 8
Leo tres sombreros de copa, 9
Leo tres sombreros de copa, 10
Leo tres sombreros de copa, 11
Leo tres sombreros de copa, 12
Leo tres sombreros de copa, 13
Leo tres sombreros de copa, 14
Leo tres sombreros de copa, 15
Leo tres sombreros de copa, 16
Leo tres sombreros de copa, 17


Andreea dijo
El pobre Dionisio se siente bien, está feliz..., está feliz cerca de Paula, pero tiene miedo de que pasará mañana. Hay un momento en que no le reconocemos porque se convierte en otra persona, más ,Paula le cambia el nombre.
Fanny es un chica muy lista, que sabe aprovechar de sus ocasiones.
De los otros no sé que puedo comentar porque me parecen un poco raros y además a mí me interesa más la situación Dionisio-Paula.
20 Octubre 2007 | 08:56 PM