NADA LEO, 9
En este capítulo se produce la partida de Angustias hacia el convento. Gloria le explica a Andrea las diferencias que encuentra entre las formas de rezar de la abuela y las de Angustias. (ACABA LA PRIMERA PARTE)
¿Por qué crees que no sirve Angustias para rezar?- le pregunté, admirada- Ya sabes cuánto le gusta ir a la iglesia.
- Porque la comparo con tu abuelita, que sí que es buena rezadora, y veo la diferencia ... Mamá se queda toda traspasada como si le vinieran músicas del cielo a los oídos. Por las noches habla con Dios y con la Virgen. Dice que Dios es capaz de bendecir todos los sufrimientos y que por eso Dios me bendice a mí, aunque yo no rezo tanto como debiera... ¡Y qué buena es! Nunca ha salido de su casa y, sin embargo, entiende todas las locuras y las perdona. A Angustias no le da Dios ninguna calidad de comprensión. Y cuando reza en la iglesia no oye músicas del cielo, sino que mira a los lados para ver quién ha entrado en el templo en mangas cortas y sin medias... Yo creo que en el fondo el rezo le importa tan poco como a mí, que no sirvo para rezar... Pero la verdad – concluía - , ¡qué bien que se marche!... La otra noche me pegó Juan por su culpa. Por su culpa nada más ... - ¿A dónde ibas, Gloria? - ¡Ay, chica! A nada malo. A ver a mi hermana, ya ves tú... Ya sé que no me crees, pero a eso iba y te lo puedo jurar. Es que Juan no me deja ir, y de día me vigila. Pero no me mires así, no me mires así, Andrea, que me da muchas ganas de reír esa cara que pones.


Patrícia dijo
Me da la sensación de que Andrea no entiende bien lo que Gloria le quiere decir sobre su tia Agustias y además no entiende porque Juan la pega si ella sólo quiere ir a ver a su hermana.
2 Febrero 2008 | 04:09 PM